Una lista de las preguntas en las enseñanzas de Jesús
| Pregunta | Texto(s) | |
| Vosotros sois la sal de la tierra; pero si la sal pierde su sabor, ¿con qué será salada? | Mt. 5.13, Mc. 9.50, Lc. 14.34 | |
| Si amáis a los que os aman, ¿qué recompensa tendréis? | Mt. 5.46a, Lc. 6.32 | |
| ¿No hacen también lo mismo los publicanos? | Mt. 5.46b | |
| Y si saludáis a vuestros hermanos solamente, ¿qué hacéis de más? | Mt. 5.47a | |
| ¿No hacen también así los gentiles? | Mt. 5.47b | |
| ¿No es la vida más que el alimento y el cuerpo más que el vestido? | Mt. 6.25 | |
| ¿No valéis vosotros mucho más que ellas? | Mt. 6.26 | |
| ¿Y quién de vosotros podrá, por mucho que se angustie, añadir a su estatura un codo? | Mt. 6.27 | |
| Y por el vestido, ¿por qué os angustiáis? | Mt. 6.28 | |
| ¿no hará mucho más por vosotros, hombres de poca fe? | Mt. 6.30 | |
| ¿Por qué miras la paja que está en el ojo de tu hermano y no echas de ver la viga que está en tu propio ojo? | Mt. 7.3, Lc. 6.41 | |
| ¿O cómo dirás a tu hermano: “Déjame sacar la paja de tu ojo”, cuando tienes la viga en el tuyo? | Mt. 7.4, Lc. 6.42 | |
| ¿Qué hombre hay de vosotros, que si su hijo le pide pan, le dará una piedra? | Mt. 7.9 | |
| ¿O si le pide un pescado, le dará una serpiente? | Mt. 7.10, Lc. 11.11 | |
| ¿Acaso se recogen uvas de los espinos o higos de los abrojos? | Mt. 7.16 | |
| ¿Por qué teméis, hombres de poca fe? | Mt. 8.26, Mc. 4.40a | |
| ¿Por qué teméis, hombres de poca fe? | Mt. 9.4, Mc. 2.8, Lc. 5.22 | |
| ¿Qué es más fácil, decir: “Los pecados te son perdonados”, o decir: “Levántate y anda”? | Mt. 9.5, Mc. 2.9, Lc. 5.23 | |
| ¿Acaso pueden los que están de boda tener luto entre tanto que el esposo está con ellos? | Mt. 9.15, Mc. 2.19, Lc. 5.34 | |
| ¿Creéis que puedo hacer esto? | Mt. 9.28 | |
| ¿No se venden dos pajarillos por un cuarto? | Mt. 10.29 | |
| ¿Qué salisteis a ver al desierto? ¿Una caña sacudida por el viento? ¿O qué salisteis a ver? ¿A un hombre cubierto de vestiduras delicadas? | Mt. 11.7-8, Lc. 7.24-25 | |
| ¿qué salisteis a ver? ¿A un profeta? | Mt. 11.9, Lc. 7.26 | |
| ¿a qué compararé esta generación? | Mt. 11.16, Lc. 7.31a | |
| ¿No habéis leído lo que hizo David cuando él y los que con él estaban sintieron hambre; 4cómo entró en la casa de Dios y comió los panes de la proposición, que no les estaba permitido comer ni a él ni a los que con él estaban, sino solamente a los sacerdotes? | Mt. 12.3-4, Mc. 2.25, Lc. 6.3 | |
| ¿O no habéis leído en la Ley cómo en sábado los sacerdotes en el Templo profanan el sábado, y son sin culpa? | Mt. 12.5 | |
| ¿Qué hombre entre vosotros, si tiene una oveja y esta se le cae en un hoyo, en sábado, no le echa mano y la saca? | Mt. 12.11 | |
| Si Satanás echa fuera a Satanás, contra sí mismo está dividido; ¿cómo, pues, permanecerá su reino? 27Y si yo echo fuera los demonios por Beelzebú, ¿por quién los echan vuestros hijos? | Mt. 12.26-27, Lc. 11.18a, 19a | |
| ¿cómo puede alguno entrar en la casa del hombre fuerte y saquear sus bienes, si primero no lo ata? | Mt. 12.29 | |
| ¡Generación de víboras! ¿Cómo podéis hablar lo bueno, siendo malos? | Mt. 12.34 | |
| ¿Quién es mi madre y quiénes son mis hermanos? | Mt. 12.48, Mc. 3.33 | |
| ¿Habéis entendido todas estas cosas? | Mt. 13.51 | |
| ¡Hombre de poca fe! ¿Por qué dudaste? | Mt. 14.31 | |
| ¿Por qué también vosotros quebrantáis el mandamiento de Dios por vuestra tradición? | Mt. 15.3 | |
| ¿También vosotros estáis faltos de entendimiento? 17¿No entendéis que todo lo que entra en la boca va al vientre, y es echado en la letrina? | Mt. 15.16-17, Mc. 7.18 | |
| ¿Cuántos panes tenéis? | Mt. 15.34, Mc. 8.5 | |
| ¿Por qué discutís entre vosotros, hombres de poca fe, que no tenéis pan? | Mt. 16.8, Mc. 8.17a | |
| ¿No entendéis aún? | Mt. 16.9a, Mc. 8.17b | |
| ¿Ni os acordáis de los cinco panes entre cinco mil hombres, y cuántas cestas recogisteis? | Mt. 16.9b, Mc. 8.18b-19 | |
| ¿Ni de los siete panes entre cuatro mil, y cuántas canastas recogisteis? 11¿Cómo no entendéis que no fue por el pan que os dije que os guardéis de la levadura de los fariseos y de los saduceos? | Mt. 16.10-11, Mc. 8.20-21 | |
| ¿Quién dicen los hombres que es el Hijo del hombre? | Mt. 16.13, Mc. 8.27, Lc. 9.18 | |
| ¿quién decís que soy yo? | Mt. 16.15, Mc. 8.29, Lc. 9.20 | |
| ¿De qué le servirá al hombre ganar todo el mundo, si pierde su alma? | Mt. 16.26a, Mc. 8.36, Lc. 9.25 | |
| ¿O qué dará el hombre a cambio de su alma? | Mt. 16.26b, Mc. 8.37 | |
| ¿Hasta cuándo he de estar con vosotros? | Mt. 17.17a, Mc. 9.19a | |
| ¿Hasta cuándo os he de soportar? | Mt. 17.17b, Mc. 9.19b, Lc. 9.41 | |
| ¿Qué te parece, Simón? | Mt. 17.25a | |
| Los reyes de la tierra, ¿de quiénes cobran los tributos o los impuestos? ¿De sus hijos o de los extraños? | Mt. 17.25b | |
| ¿Qué os parece? | Mt. 18.12a | |
| Si un hombre tiene cien ovejas y se descarría una de ellas, ¿no deja las noventa y nueve y va por los montes a buscar la que se ha descarriado? | Mt. 18.12b, Lc. 15.4 | |
| ¿No habéis leído que el que los hizo al principio, “hombre y mujer los hizo”, y dijo: “Por esto el hombre dejará padre y madre, y se unirá a su mujer, y los dos serán una sola carne”? | Mt. 19.4-5 | |
| ¿Por qué me llamas bueno? | Mt. 19.17, Mc. 10.18, Lc. 18.19 | |
| ¿Qué quieres? | Mt. 20.21a, Mc. 10.36 | |
| ¿Podéis beber del vaso que yo he de beber, y ser bautizados con el bautismo con que yo soy bautizado? | Mt. 20.22, Mc. 10.38 | |
| ¿Qué queréis que os haga? | Mt. 20.32, Mc. 10.51, Lc. 18.41 | |
| ¿Nunca leísteis: »“De la boca de los niños y de los que aún maman, fundaste la fortaleza”? | Mt. 21.16 | |
| El bautismo de Juan, ¿de dónde era? | Mt. 21.25a | |
| ¿Del cielo o de los hombres? | Mt. 21.25b, Mc. 11.30, Lc. 20.4 | |
| ¿qué os parece? | Mt. 21.28 | |
| ¿Cuál de los dos hizo la voluntad de su padre? | Mt. 21.31 | |
| ¿qué hará a aquellos labradores? | Mt. 21.40, Mc. 12.9, Lc. 20.15 | |
| ¿Nunca leísteis en las Escrituras: »“La piedra que desecharon los edificadores ha venido a ser cabeza del ángulo. El Señor ha hecho esto, y es cosa maravillosa a nuestros ojos?” | Mt. 21.42, Mc. 12.10, Lc. 20.17 | |
| ¿Por qué me tentáis, hipócritas? | Mt. 22.18, Mc. 12.15b | |
| ¿De quién es esta imagen y la inscripción? | Mt. 22.20, Mc. 12.16, Lc. 20.24 | |
| Pero respecto a la resurrección de los muertos, ¿no habéis leído lo que os fue dicho por Dios, cuando afirmó: 32“Yo soy el Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob”? | Mt. 22.31-32, Mc. 12.26 | |
| ¿Qué pensáis del Cristo? ¿De quién es hijo? | Mt. 22.42 | |
| ¿Cómo, pues, David en el Espíritu lo llama Señor, diciendo: »“Dijo el Señor a mi Señor: siéntate a mi derecha, hasta que ponga a tus enemigos por estrado de tus pies”? | Mt. 22.43 | |
| Pues si David lo llama Señor, ¿cómo es su hijo? | Mt. 22.45, Mc. 12.37, Lc. 20.44 | |
| ¡Insensatos y ciegos!, porque ¿cuál es mayor, el oro o el Templo que santifica al oro? | Mt. 23.17 | |
| ¡Necios y ciegos!, porque ¿cuál es mayor, la ofrenda o el altar que santifica la ofrenda? | Mt. 23.19 | |
| ¡Serpientes, generación de víboras!, ¿cómo escaparéis de la condenación del infierno? | Mt. 23.33 | |
| ¿Veis todo esto? | Mt. 24.2, Mc. 13.2 | |
| ¿Quién es, pues, el siervo fiel y prudente, al cual puso su señor sobre su casa para que les dé el alimento a tiempo? | Mt. 24.45 | |
| ¿Por qué molestáis a esta mujer? | Mt. 26.10, Mc. 14.6 | |
| ¿Así que no habéis podido velar conmigo una hora? | Mt. 26.40, Mc. 14.37 | |
| ¿Siguen durmiendo y descansando? (NVI) | Mt. 26.45, Mc. 14.41, Lc. 22.46 | |
| ¿Acaso piensas que no puedo ahora orar a mi Padre, y que él no me daría más de doce legiones de ángeles? 54¿Pero cómo entonces se cumplirían las Escrituras, de que es necesario que así se haga? | Mt. 26.53-54 | |
| ¿Cómo contra un ladrón habéis salido con espadas y con palos para prenderme? | Mt. 26.55 | |
| Elí, Elí, ¿lama sabactani? | Mt. 27.46, Mc. 15.34 | |
| ¿Es lícito en los sábados hacer bien, o hacer mal; salvar la vida, o quitarla? | Mc. 3.4, Lc. 6.9 | |
| ¿Cómo puede Satanás echar fuera a Satanás? | Mc. 3.23 | |
| ¿No entendéis esta parábola? ¿Cómo, pues, entenderéis todas las parábolas? | Mc. 4.13 | |
| ¿Acaso se trae la luz para ponerla debajo de una vasija o debajo de la cama? ¿No es para ponerla en el candelero? | Mc.4.21 | |
| ¿A qué compararemos el reino de Dios? ¿Qué parábola nos servirá para representarlo? | Mc. 4.30 | |
| ¿Por qué estáis así amedrentados? ¿Cómo no tenéis fe? | Mc. 4.40b, Lc. 8.25 | |
| ¿Cómo te llamas? | Mc. 5.9, Lc. 8.30 | |
| ¿Quién ha tocado mis vestidos? | Mc. 5.30, Lc. 8.45 | |
| ¿Por qué alborotáis y lloráis? | Mc. 5.39 | |
| ¿Cuántos panes tenéis? | Mc. 6.38 | |
| ¿Por qué pide señal esta generación? | Mc. 8.12 | |
| ¿Qué discutís, porque no tenéis pan? ¿No entendéis ni comprendéis? ¿Aún tenéis endurecido vuestro corazón? 18¿Teniendo ojos no veis, y teniendo oídos no oís? ¿No recordáis? | Mc. 8.17c-18 | |
| Cuando partí los cinco panes entre cinco mil, ¿cuántas cestas llenas de los pedazos recogisteis? | Mc. 8.19 | |
| ¿Cómo es que aún no entendéis? | Mc. 8.21 | |
| le preguntó si veía algo | Mc. 8.23 | |
| ¿Qué discutís con ellos? | Mc. 9.16 | |
| ¿Cuánto tiempo hace que le sucede esto? | Mc. 9.21 | |
| ¿Cómo que si puedo? (NVI) | Mc. 9.23 | |
| ¿Qué discutíais entre vosotros por el camino? | Mc. 9.33 | |
| ¿Qué os mandó Moisés? | Mc. 10.3 | |
| ¿No está escrito: “Mi casa será llamada casa de oración para todas las naciones”? | Mc. 11.17 | |
| ¿Acaso no andan ustedes equivocados? (NVI) | Mc. 12.24 | |
| ¿Cómo dicen los escribas que el Cristo es hijo de David? | Mc. 12.35, Lc. 20.41 | |
| El Maestro dice: ‘¿Dónde está el aposento donde he de comer la Pascua con mis discípulos?’ | Mc. 14.14, Lc. 22.11 | |
| Simón, ¿duermes? ¿No has podido velar una hora? | Mc. 14.37a, Lc. 22.46 | |
| ¿Por qué me buscábais? ¿No sabíais que en los negocios de mi Padre me es necesario estar? | Lc. 2.49 | |
| ¿qué mérito tenéis? | Lc. 6.33 | |
| ¿qué mérito tenéis? | Lc. 6.34 | |
| ¿Acaso puede un ciego guiar a otro ciego? ¿No caerán ambos en el hoyo? | Lc. 6.39 | |
| ¿Por qué me llamáis “Señor, Señor”, y no hacéis lo que yo digo? | Lc. 6.46 | |
| ¿A qué, pues, compararé a los hombres de esta generación? ¿A qué son semejantes? | Lc. 7.31b | |
| No teniendo ellos con qué pagar, perdonó a ambos. Di, pues, ¿cuál de ellos lo amará más? | Lc. 7.42 | |
| ¿Ves esta mujer? | Lc. 7.44 | |
| Y tú, Capernaúm, ¿acaso serás levantada hasta el cielo? (NVI) | Lc. 10.15 | |
| ¿Qué está escrito en la Ley? ¿Cómo lees? | Lc. 10.26 | |
| ¿Quién, pues, de estos tres te parece que fue el prójimo del que cayó en manos de los ladrones? | Lc. 10.36 | |
| ¡Necios!, el que hizo lo de fuera, ¿no hizo también lo de dentro? | Lc. 11.40 | |
| ¿No se venden cinco pajarillos por dos cuartos? | Lc. 12.6 | |
| Hombre, ¿quién me ha puesto sobre vosotros como juez o partidor? | Lc. 12.14 | |
| ¿Y quién de vosotros podrá, con angustiarse, añadir a su estatura un codo? | Lc. 12.25 | |
| Pues si no podéis ni aun lo que es menos, ¿por qué os angustiáis por lo demás? | Lc. 12.26 | |
| ¿Quién es el mayordomo fiel y prudente al cual su señor pondrá sobre su casa para que a tiempo les dé su ración? | Lc. 12.42 | |
| ¿Pensáis que he venido para traer paz a la tierra? | Lc. 12.51 | |
| ¿y cómo no distinguís este tiempo? | Lc. 12.56 | |
| ¿Por qué no juzgáis por vosotros mismos lo que es justo? | Lc. 12.57 | |
| ¿Pensáis que estos galileos, porque padecieron tales cosas, eran más pecadores que los demás galileos? | Lc. 13.2 | |
| ¿pensáis que eran más culpables que todos los hombres que habitan en Jerusalén? | Lc. 13.4 | |
| ¿no desatáis vosotros vuestro buey o vuestro asno del pesebre y lo lleváis a beber en sábado? 16Y a esta hija de Abraham, que Satanás había atado dieciocho años, ¿no se le debía desatar de esta ligadura en sábado? | Lc. 13.15-16 | |
| ¿A qué es semejante el reino de Dios, y con qué lo compararé? | Lc. 13.18 | |
| ¿A qué compararé el reino de Dios? | Lc. 13.20 | |
| ¿Es lícito sanar en sábado? | Lc. 14.3 | |
| ¿Quién de vosotros, si su asno o su buey cae en algún pozo, no lo saca inmediatamente, aunque sea sábado? | Lc. 14.5 | |
| ¿Quién de vosotros, queriendo edificar una torre, no se sienta primero y calcula los gastos, a ver si tiene lo que necesita para acabarla? | Lc. 14.28 | |
| ¿O qué rey, al marchar a la guerra contra otro rey, no se sienta primero y considera si puede hacer frente con diez mil al que viene contra él con veinte mil? | Lc. 14.31 | |
| ¿O qué mujer que tiene diez dracmas, si pierde una dracma, no enciende la lámpara, barre la casa y busca con diligencia hasta encontrarla? | Lc. 15.8 | |
| Si en las riquezas injustas no fuisteis fieles, ¿quién os confiará lo verdadero? 12Y si en lo ajeno no fuisteis fieles, ¿quién os dará lo que es vuestro? | Lc. 16.11-12 | |
| ¿Quién de vosotros, teniendo un siervo que ara o apacienta ganado, al volver él del campo, luego le dice: “Pasa, siéntate a la mesa”? 8¿No le dice más bien: “Prepárame la cena, cíñete y sírveme hasta que haya comido y bebido. Después de esto, come y bebe tú”? 9¿Acaso da gracias al siervo porque hizo lo que se le había mandado? | Lc. 17.7-9 | |
| ¿No son diez los que han quedado limpios? Y los nueve, ¿dónde están? 18¿No hubo quien volviera y diera gloria a Dios sino este extranjero? | Lc. 17.17-18 | |
| ¿Y acaso Dios no hará justicia a sus escogidos, que claman a él día y noche? ¿Se tardará en responderles? | Lc. 18.7 | |
| Pero cuando venga el Hijo del hombre, ¿hallará fe en la tierra? | Lc. 18.8 | |
| ¿cuál es mayor, el que se sienta a la mesa o el que sirve? ¿No es el que se sienta a la mesa? | Lc. 22.27 | |
| Cuando os envié sin bolsa, alforja ni calzado, ¿os faltó algo? | Lc. 22.35 | |
| Judas, ¿con un beso entregas al Hijo del hombre? | Lc. 22.48 | |
| porque si en el árbol verde hacen estas cosas, ¿en el seco, qué no se hará? | Lc. 23.31 | |
| ¿Qué pláticas son estas que tenéis entre vosotros mientras camináis, y por qué estáis tristes? | Lc. 24.17 | |
| ¿Qué cosas? | Lc. 24.19 | |
| ¿No era necesario que el Cristo padeciera estas cosas y que entrara en su gloria? | Lc. 24.26 | |
| ¿Por qué estáis turbados y vienen a vuestro corazón estos pensamientos? | Lc. 24.38 | |
| ¿Tenéis aquí algo de comer? | Lc. 24.41 | |
| ¿Qué buscáis? | Jn. 1.38 | |
| ¿Qué tiene que ver esto con nosotros, mujer? | Jn. 2.4 | |
| Tú, que eres el maestro de Israel, ¿no sabes esto? | Jn. 3.10 | |
| Si os he dicho cosas terrenales y no creéis, ¿cómo creeréis si os digo las celestiales? | Jn. 3.12 | |
| ¿No decís vosotros: “Aún faltan cuatro meses para que llegue la siega”? | Jn. 4.35 | |
| ¿Quieres ser sano? | Jn. 5.6 | |
| ¿Cómo podéis vosotros creer, pues recibís gloria los unos de los otros y no buscáis la gloria que viene del Dios único? | Jn. 5.44 | |
| Pero si no creéis a sus escritos, ¿cómo creeréis a mis palabras? | Jn. 5.47 | |
| ¿De dónde compraremos pan para que coman estos? | Jn. 6.5 | |
| ¿Esto os escandaliza? | Jn. 6.61 | |
| ¿Queréis acaso iros también vosotros? | Jn. 6.67 | |
| ¿No os he escogido yo a vosotros los doce, y uno de vosotros es diablo? | Jn. 6.70 | |
| ¿No os dio Moisés la Ley? | Jn. 7.19 | |
| ¿Por qué intentáis matarme? | Jn. 7.19 | |
| ¿os enojáis conmigo porque en sábado sané completamente a un hombre? | Jn. 7.23 | |
| Mujer, ¿dónde están los que te acusaban? ¿Ninguno te condenó? | Jn. 8.10 | |
| ¿Por qué no entendéis mi lenguaje? | Jn. 8.43 | |
| ¿Quién de vosotros puede acusarme de pecado? | Jn. 8.46a | |
| Y si digo la verdad, ¿por qué vosotros no me creéis? | Jn. 8.46b | |
| ¿Crees tú en el Hijo de Dios? | Jn. 9.35 | |
| ¿por cuál de ellas me apedreáis? | Jn. 10.32 | |
| ¿No está escrito en vuestra Ley: “Yo dije, dioses sois”? 35Si llamó dioses a aquellos a quienes vino la palabra de Dios (y la Escritura no puede ser quebrantada), 36¿al que el Padre santificó y envió al mundo, vosotros decís: “Tú blasfemas”, porque dije: “Hijo de Dios soy”? | Jn. 10.34-36 | |
| ¿No tiene el día doce horas? | Jn .11.9 | |
| ¿Crees esto? | Jn .11.26 | |
| ¿Dónde lo pusisteis? | Jn. 11.34 | |
| ¿No te he dicho que si crees verás la gloria de Dios? | Jn. 11.40 | |
| ¿y qué diré? ¿Padre, sálvame de esta hora? | Jn .12.27 | |
| ¿Sabéis lo que os he hecho? | Jn. 13.12 | |
| ¿Tu vida darás por mí? | Jn .13.38 | |
| ¿Tanto tiempo hace que estoy con vosotros y no me has conocido, Felipe? | Jn. 14.9a | |
| ¿cómo, pues, dices tú: “Muéstranos el Padre”? | Jn. 14.9b | |
| ¿No crees que yo soy en el Padre y el Padre en mí? | Jn. 14.10 | |
| ¿Preguntáis entre vosotros acerca de esto que dije: “Todavía un poco y no me veréis, y de nuevo un poco y me veréis”? | Jn .16.19 | |
| ¿A quién buscáis? | Jn. 18.4 | |
| ¿A quién buscáis? | Jn. 18.7 | |
| La copa que el Padre me ha dado, ¿no la he de beber? | Jn. 18.11 | |
| ¿Por qué me preguntas a mí? | Jn. 18.21 | |
| ¿por qué me golpeas? | Jn. 18.23 | |
| ¿Dices tú esto por ti mismo o te lo han dicho otros de mí? | Jn. 18.34 | |
| ¿por qué lloras? | Jn. 20.15a | |
| ¿A quién buscas? | Jn. 20.15b | |
| ¿tenéis algo de comer? | Jn. 21.5 | |
| ¿me amas más que estos? | Jn. 21.15 | |
| Simón, hijo de Jonás, ¿me amas? | Jn. 21.16 | |
| Simón, hijo de Jonás, ¿me quieres? | Jn. 21.17 | |
| Si quiero que él quede hasta que yo vuelva, ¿qué a ti? | Jn. 21.22 |
Fuente: Roy B. Zuck, Teaching as Jesus Taught. (Grand Rapids: Baker, 1995).
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